Clasificación:
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Familia: Formicidae
Género: Atta spp. y Acromyrmex spp.
Nombre común: Hormiga Cortadora
Metamorfosis completa
Características principales:
Las hormigas cortadoras de hojas, principalmente de los géneros Atta (Hormiga cortadora; Misionera o Isaú) y Acromyrmex (Hormiga Cortadora, Negra, de Jardín) reciben su nombre por el hábito que tienen de cortar hojas en pedazos pequeños. No se comen las hojas que cortan; las utilizan como abono para cultivar un hongo específico (Leucoagaricus gongylophorus) que es su única fuente de alimento.
Distribución: Son exclusivas del continente americano, desde el sur de EE. UU. hasta Argentina.
Organización Social: Viven en colonias de millones de individuos con una estructura de castas muy definida (reinas, soldados, recolectoras y "jardineras" diminutas que cuidan el hongo).
Fuerza Increíble: Pueden cargar trozos de hojas que pesan hasta 50 veces su propio peso.
Comunicación Química: Usan feromonas para marcar rutas y se comunican con el hongo mediante señales químicas para saber si el alimento que le traen es tóxico o de su agrado.
Daño Económico: Reducen el rendimiento agrícola y pueden matar plantas ornamentales jóvenes al dañar la corteza del tallo.
Hábitos: Son más activas durante la noche y la mañana en épocas cálidas.
Nidos: Estas hormigas construye sus nidos en la tierra.
El género Atta son buenas excavadoras. Sus hormigueros son muy grandes, con montículos de tierra y pueden extenderse a más de 80 metros cuadrados, y hasta una profundidad de más de 5 metros. La entrada principal puede tener hasta nueve cm de ancho. Los nidos son perennes, pueden durar más de 30 años.
El género Acromyrmex los hormigueros no presentan túmulos o grandes montículos de tierra (terraplenes). La entrada suele estar rodeada de pequeños restos vegetales, como palitos secos. La "Olla" o Cámara: Generalmente poseen una sola cámara principal de gran tamaño llamada "honguera", que puede superar los 50 cm de diámetro. La profundidad se sitúa normalmente entre 1 y 2 metros bajo tierra, aunque en suelos específicos pueden encontrarse a profundidades menores, como 40 cm.