Conocimiento del comportamiento de los roedores para un cebado más inteligente y un control eficaz
Entender el comportamiento de las plagas, especialmente cuando se trata de roedores, es esencial para los profesionales del control de plagas que pretenden lograr resultados rápidos y duraderos.
Hemos hablado con el Dr. Stefan Endepols, biólogo de Envu, que ha dedicado su carrera al estudio del comportamiento de los roedores y trabaja en Investigación y desarrollo en los laboratorios de Envu en Alemania. Acá comparte sus valiosos conocimientos sobre el impacto del comportamiento de evasión y las estrategias que pueden ayudar a los profesionalesen el manejo de plagas (PMP) a combatir el problema.
“El comportamiento de evasión significa simplemente que los roedores no roen el cebo o que evitan la propia estación de cebado, ya que la mayoría de los cebos se trabajan de esta forma", explica.
Los roedores son muy inteligentes y adaptables. Su capacidad para cambiar de hábitos alimenticios, evitar objetos desconocidos y responder a sutiles señales del entorno y de otros miembros de la colonia provoca que incluso los productos de control más efectivos pueden fracasar sin un enfoque estratégico basado en el comportamiento.
Cómo influye la evitación conductual en el control de roedores
¿Cuáles son las principales características de la evitación conductual y qué factores pueden influir en este comportamiento de los roedores?Neofobia
"Se habla de neofobia cuando los roedores no quieren comer nada distinto de lo que están acostumbrados. Puede deberse a un sabor, una textura o un aroma diferentes", explica Stefan Endepols."Por ejemplo, observamos roedores en una granja de pollos queestaban acostumbrados a comer balanceado en polvo, en partículas muy pequeñas. Esto hacía que el cebado con cualquier tipo de cebo sólido, como pellets o bloques, fuera totalmente ineficaz. Descubrimos que era la textura y el aspecto físico del cebo lo que provocaba la evitación, no su olor y sabor. Cuando el cebo se molía en partículas más pequeñas, descubrimos que los roedores lo consumían sin problema".
Evitación aprendida
La evitación aprendida puede manifestarse evitando las cajas cebaderas o determinadas zonas tras experiencias negativas, ya que los roedores asocian los cebos, las cajas o las trampas con el peligro y los evitan activamente. La evitación aprendida también puede hacer que los métodos de control pierdan eficacia con el tiempo, lo que obliga a los PMP a adaptar estrategias y rotar los tipos de cebo o la estrategia de control para adelantarse a este comportamiento."Las cajas cebaderas son un buen ejemplo de evasión aprendida", subraya Stefan Endepols. "La mayoría de las cajas cebaderas son pequeñas cajas de plástico negro. Son objetos extraños en el entorno de los roedores; tienen un aspecto extraño, un tacto extraño y un olor extraño, por lo que suelen evitarse."
"La normativa obliga ahora a utilizar portacebos en la mayoría de los casos. Sin embargo, cuando está permitido colocar el cebo directamente en una madriguera o en un agujero tapado en la pared, como un portacebos más natural, la ingesta suele ser más rápida y eficaz."
"También puede ser útil almacenar las cajas cebaderas en el lugar donde se vayan a utilizar, para que tomen el olor del entorno y no aparezcan como algo nuevo cuando estén cargados de cebo. Hicimos que un agricultor guardara sus cajas cebaderas vacías en su galpón de cerdos, para que cuando se necesitaran, las cajas fueran algo habitual allí; algo a lo que los roedores estuvieran acostumbrados."
Aprendizaje social
Los roedores son animales sociales y aprenderán rápidamente lo que deben evitar de los demás miembros de la colonia, por lo que planificar estrategias de cebado que reflejen cómo se mueven las colonias es clave para el éxito, como explica Stefan Endepols."Los controladores de plagas con experiencia se asegurarán primero de conocer el lugar y aprender cómo se comportan allí los roedores", dice.
"La inspección inicial determinará dónde habitan los roedores, siguiendo rastros visibles, como los excrementos. Al hacerse una idea clara de las condiciones reales, el cebo puede colocarse donde los roedores son más activos, lo que significa que sólo tendrán que recorrer una corta distancia para encontrarlo. Entonces son más propensos a aceptar el cebo, que si tienen que recorrer una distancia más larga o encontrar algo nuevo".
Fuentes de competencia alimentaria
Los roedores que prefieren alimentarse de otras fuentes de alimento al cebo pueden ser un problema, por eso uno de los principios rectores del MIP es eliminar tantas fuentes de alimento como sea posible antes de iniciar cualquier régimen de control.
Stefan Endepols describe cómo la disponibilidad de alimento puede influir en el éxito del cebo. "Si el alimento en el entorno está restringido, los machos alfa, como los más poderosos, se alimentarán primero, y los demás de la colonia tendrán que unirse a la cola detrás de ellos. Pero en entornos con mucha comida disponible, a menudo el alfa y los animales más fuertes defenderán la fuente de alimento, lo que significa que es más probable que los roedores más pequeños visiten primero un punto de cebo".
Timidez ante el cebo
Se produce cuando un roedor come un cebo, se enferma y lo evita en el futuro. El roedor asocia la enfermedad con la fuente de alimento y se niega a comerlo, a menudo durante semanas.
La elección de cebos atractivos y de alta calidad con una excelente palatabilidad, como los Rodilones de Envu, puede ayudar a superar el problema de la timidez del cebo, ya que ayuda a garantizar que el cebo sea muy eficaz desde la primera ingesta. Stefan Endepols explica:
"La formulación de cebos de alta calidad es muy importante. Y alta calidad significa un sabor y olor atractivos, así como un buen valor nutritivo.”
"Es importante tener en cuenta que los roedores pueden distinguir los alimentos muy nutritivos de los de escaso valor nutritivo, y optarán por la opción más nutritiva. Por lo tanto, los cebos artificiales, o de baja calidad, serán a menudo rechazados y fracasarán. Pero, si hay un olor agradable, y una fuente de alimento de valor, optarán por comerlo.”
Stefan Endepols continúa. "En el desarrollo de nuestros cebos sólo utilizamos ingredientes alimentarios de muy alta calidad, que suelen ser de alta calidad alimenticia, como copos de avena (ricos en fibra, proteínas, carbohidratos de absorción lenta y minerales.), azúcares de alta calidad y grasas vegetales. Seleccionamos los ingredientes en el laboratorio y sobre el terreno, de modo que sólo utilizamos los que las ratas y ratones eligen comer. Sabemos cuáles son los mejores y los más universalmente aceptados.
La evitación conductual en roedores es un mecanismo de defensa instintivo frente a amenazas (depredadores, dolor o entornos desconocidos). Se manifiesta a través del alejamiento, la congelación, o la evitación activa y pasiva. Estos comportamientos son claves para la supervivencia de la especie y se estudian frecuentemente en neurociencia y psicología.
La evitación conductual se divide en tres respuestas principales:
- Evitación Activa: El roedor aprende a anticipar una amenaza (estímulo aversivo) y realiza una respuesta motora (huida o salto) para escapar a tiempo
- Evitación Pasiva: El animal aprende a inhibir su conducta natural (por ejemplo, explorar una zona oscura) tras asociar ese lugar con una experiencia previa desagradable.
- Congelación ("Freezing"): Respuesta de inmovilidad total que reduce las probabilidades de ser detectado por un depredador visual mientras el roedor evalúa el riesgo.
Mecanismos de Orientación y Evasión
Tigmotaxis: Tendencia natural a moverse pegados a las paredes o superficies para proteger sus flancos. Utilizan sus bigotes y almohadillas para orientarse en la oscuridad.
Neofobia: Rechazo instintivo o temor a objetos, alimentos o entornos nuevos. Este comportamiento dificulta el uso de trampas convencionale