Rata Noruega / Parda
Clasificación:
Nombre común: Rata Parda / Noruega / Gris / de Alcantarilla / del Drenaje
Metamorfosis incompleta: Las ratas son vivíparas, nacen crías formadas que crecen y maduran
Productos de uso profesional de Envu® para combatir la plaga: Rodilon® Bloque Extrusado y Rodilon® Pellet
Descripción:
Pesan entre 200 y 600 gr midiendo aproximadamente 18 a 25 cm.
Presenta una piel gruesa y peluda, de color marrón, con algunos pelos negros dispersos, y una zona ventral que varía de gris a blanco amarillento. La nariz es chata, los ojos pequeños y las orejas pequeñas, que no alcanzan a cubrir los ojos, se encuentran densamente cubiertas por pelos cortos. El cuerpo es robusto y pesado. La cola es bicolor —más oscura en la parte superior—, escamosa y más corta que la combinación del tamaño de la cabeza y el cuerpo.
Alcanza la madurez sexual aproximadamente a los 3 meses de edad. El período de gestación es de aproximadamente 21 días. La hembra produce en promedio entre 7 y 9 crías por camada, con una capacidad reproductiva anual de 6 a 8 camadas.
Los adultos presentan una expectativa de vida promedio de 9 a 12 meses, aunque en cautiverio pueden vivir considerablemente más tiempo. La rata de Noruega requiere ingerir diariamente alrededor del 10 % de su peso corporal en alimento y entre 15 y 30 cm³ de agua. Como resultado, produce aproximadamente entre 30 y 180 excretas fecales por día, además de unos 48 cm³ de orina diarios.
Hábitos:
Aunque la rata de Noruega prefiere habitar a nivel del suelo o por debajo del mismo, como en edificios y sistemas de drenaje, en algunas ocasiones puede encontrarse también en áticos, tejados y otras áreas elevadas.
En ambientes exteriores, suele anidar en madrigueras excavadas en el suelo, ubicadas a lo largo de veredas, arroyos, riberas de ríos, zonas con acumulación de desperdicios, pallets o bajo losas de concreto. Las madrigueras generalmente presentan un orificio de entrada y uno o dos orificios de salida de emergencia, que con frecuencia se encuentran ocultos por el césped u otra vegetación.
Si bien puede alimentarse prácticamente de cualquier material, la rata de Noruega muestra una clara preferencia por desperdicios generados por la actividad humana.
Las excretas miden generalmente entre 1,8 y 2 cm de largo (hasta 20 mm) y entre 0,5 y 0,6 cm de ancho, con ambos extremos redondeados, lo que constituye una característica distintiva de la especie.
Por lo general, las ratas se desplazan dentro de un radio de 50 a 70 metros alrededor de la madriguera.
Control:
La clave de cualquier programa de control de roedores es la correcta identificación de la especie, junto con la mejora de las condiciones de higiene del lugar afectado, la eliminación de refugios y la implementación de mejoras estructurales que impidan el ingreso de roedores.
Los rodenticidas deben colocarse siempre protegidos en cajas cebaderas, caños plásticos o dispositivos de acero. Esta medida evita la sustracción o manipulación indebida de los cebos por personas no capacitadas, reduciendo el riesgo de problemas toxicológicos, y además protege los cebos de las inclemencias climáticas, asegurando su eficacia.
Síntomas:
Fecas / excretas:
Las ratas defecan de manera relativamente indiscriminada dentro de su territorio, aunque principalmente en las zonas donde se alimentan. Las excretas permiten identificar la presencia de la plaga y las áreas donde deben focalizarse los esfuerzos de control.
Manchas de suciedad y grasitud:
Se observan habitualmente en paredes, cañerías y superficies, producto del contacto repetido del cuerpo del animal al desplazarse por pasajes estrechos.
Pisadas:
Los roedores son animales de hábitos rutinizados y transitan siempre las mismas vías. Las huellas pueden detectarse con facilidad en ambientes con polvo o suciedad acumulada.
Roído:
Daños visibles en cables, maderas y materiales plásticos, característicos de la actividad de roedores.
Madrigueras y sendas:
La identificación se realiza mediante la observación de zonas aledañas o poco frecuentadas, como terrenos baldíos, sectores perimetrales o techos.
Fuente de agua:
Dado que los roedores necesitan consumir agua diariamente, es fundamental localizar y eliminar los puntos de acceso al agua para reducir su capacidad de supervivencia.